"Con los pies puestos en la tierra"... Es una buena descripción para R. Contrario a mí, mi prometido es un hombre muy ubicado en la vida real, que de manera muy esforzada ha intentado alinear su planeta en mi universo paralelo, lográndolo la mayoría de las veces.
R es como el mecate que me dio Dios para no flotar hasta el cielo sin rumbo y terminar quemada por el Sol como Ícaro. Claro, eso no le quita que se apunte a casi todas mis fantasías y sea mi apoyo incondicional.
Es médico de profesión y niñero de corazón. Le encantan los chiquitos y me atormenta con la idea de una gran GRAN familia cada vez que puede. Cinéfilo por excelencia conoce los títulos de más películas que François Truffaut y si por él fuera iríamos a Cinépolis unas 3 veces por semana.
Como todo hombre le gustan los juegos de video, y a diferencia de la mayoria no es fanatico del deporte (para mi enorme alegría).
A diferencia mía, es ordenado, o al menos cuando tiene a alguien recordándoselo (a mí ni aunque me amarren a la pata de la cama lo logro).
Disfrutamos mucho juntos porque nos reímos de todo y casi siempre de las mismas cosas y nos encanta jugar. Tenemos muchas diferencias y algunas cosas en común, pero nos enamoramos profundamente en una noche de invierno (no es cierto pero suena romantico asi) y así seguiremos hasta el fin de los tiempos :)
Y pues sí bloggeros, voy a casarme con este espectacular especímen masculino y con mucha honra, felicidad y orgullo dentro de unos meses me convertiré en la Sra. de R... Ahí depués lo irán conociendo mejor.


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