Oh maravillosa experiencia es conseguir exactamente lo que uno quiere, como lo quiere y cuando lo quiere. La semana anterior y esta han sido semanas de lujo, brillo y orgullo. Y no está para más, si encontrar la decoración perfecta para mi boda hizo crecer mi ego hasta las raíces de mi cabello aun sin teñir. Y qué? Tengo derecho, soy la novia :D
El viernes pasado fui con mi abnegada madre a la josefina ciudad de las brujas a encontrarme con las flores que decorarán mi dulce boda. Iba con una mentalidad definida: tulipanes. No podía estar más segura de algo en mi vida que de saturar de tulipanes cada rincón del salón del Castillo. Pero como ya lo había mencionado anteriormente, mi falta de capacidad para tomar decisiones y mantenerlas me trajo abajo todo mi esquema. En cuestión de segundos la decoradora me demostró lo inutiles que son esas preciosas flores en una decoración como esa... Quién iba a imaginarse que el cambio de temperatura les podía hacer tanto daño??? Al menos yo no. Y una vez más, la opinión de otra persona me gustó más que la mía propia...al fin y al cabo ella es la experta.
Una vez aniquilado mi plan, pasamos a escoger centros de mesa... ohhh Dios eran tantos y tan lindos que no hayaba qué hacer. Hasta que apareció, justo ante mis ojos, el centro de mesa más soñado que jamás haya imaginado. Era perfecto en todos los sentidos de la palabra, parecía tallado por ángeles (escucho música celestial cuando pienso en él). Fue amor a primera vista, estoy segura! Desde ese momento mi corazón y mi cuenta bancaria se ligaron a ese especimen de vidrio tallado que dio luz a mi opaca decoración ausente de tulipanes ya. Y obvio mi compulsividad no se resistió y a consecuencia de eso la pobre decoradora lleva 4 días preparandome la cotización de tooooodo lo que pedí... Pero salí feliz y eso es bueno.... una novia satisfecha es una novia feliz.
De paso nos echamos una ojeada a los queques que nos llevó la socia de la decoradora y encontramos justo el adecuado para que combinara con la decoración. Curiosamente no era del estilo que R quería pero una vez que lo vió, le encantó... Solamente esperamos cotizaciones (cruzo los dedos).
Y los tules???? Qué onda con los tules?? diría mi hermana. Pues hoy, al ser las 5 en punto de la tarde, me dirijo emocionada, entusiasmada, cargada de expectativas y con el corazón hecho un nudo en el cuello....a escoger mi Vestido de Novia :D Y no voy solo a ver y probar...nooooooooo.... voy a "escogerlo". En otras palabras, hoy termina mi día con menos dinero en la cuenta de ahorro de la boda pero con un hermoso, exhuberante, despampanante y deslumbrante vestido blanco.... Creo que nada me emociona más en esta boda que ese pequeño detalle (y el hecho de ser la esposa de R obvio).
Así que me preparo psicológicamente para encontrarme con la nube blanca que me llevará hacia el amor de mi vida dentro de unos meses, esperando encontrar ahí tambien, justo lo que quiero, cuando lo quiero y como lo quiero :)

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